‘¿Trileros del agua?’, la guerra cultural y Aqualia

Antonio Figueroa, de la Fundación Nueva Cultura del Agua, y Kika González, concejal de Ganemos, tras la proyección del documental ‘¿Trileros del agua?’. Foto: CRISTÓBAL ORTEGA.

Quizás el término ‘guerra cultural’ le suene un término hostil, pero usted es carne de cañón en ese conflicto. Y usted es carne de cañón, primera línea de vanguardia, recibiendo disparos en el pecho. Comencemos por el principio.

Los medios de comunicación son aquellos que multiplican el mensaje de un emisor y hace que llegue a cientos, miles o millones de personas. ¿Cuántas horas pasa al día delante de un ordenador, o de la tele, o de gente que la pasa? La sociedad hoy es la que es y es distinta a la que fue con causa en los medios de comunicación. La política, incluso la local, se transmite a través de aparatitos que funcionan con internet, señales que rebotan y rebotan por millones de kilómetros. Aunque viva usted en el Arenal, una información pronunciada por la alcaldesa en el Ayuntamiento que lee usted en el periódico ha hecho más kilómetros que los que seguramente camine en toda su vida.

La guerra cultural consiste en que usted asuma como normal una postura u otra. ¿Es lo mismo lo que usted considera ‘sentido común’ respecto a lo que consideran ‘sentido común’ en Alabama (EE. UU), Pekín (China) o Casablanca (Marruecos)? No. Ni es el mismo el suyo que el de sus abuelos. Sin embargo, por lo general, su vecina de la puerta de al lado puede tener una idea de ‘sentido común’ similar (no hace falta que sea idéntico) a la que tiene usted, aunque uno vote, por ejemplo, a Podemos, y otro al PP. Ambos son miembros de la misma sociedad y eso que les convierte en miembros es, en parte, compartir un sentido común.

¿A dónde quiero llegar? No llevo ni 300 palabas, no se canse. Aguante.

Ganemos Jerez ha realizado un documental sobre la privatización del agua, que se llama, con interrogantes ‘¿Trileros del agua?’. Si usted es de los que aún dice ‘Sevillana’ para referirse a su recibo de ‘la luz’, a lo mejor también piensa en ‘Ajemsa’ al referirse al agua. Pero no. Ahora es ‘Aquajerez’. O lo que es lo mismo, ‘Aqualia’ más una serie de empresas. No le habrá pasado desapercibido el hecho de que paga más por el recibo, principalmente porque desde que se privatizó este servicio en 2013 ahora tiene que pagar IVA. Antes, al ser un servicio municipal, el recibo estaba exento.

Llevamos 11 años de crisis económica, y eso está afectando a como usted percibe la realidad política, obviamente.

La crisis de corrupción lleva, más o menos, el mismo tiempo dando titulares en nuestro país, y eso también le afecta.

Uno ya no cree en los políticos. Si acaso, le da una oprtunidad a los valores que encarna una persona concreta. El votante de Rajoy, por ejemplo, agradece que sea un hombre previsible que le dice que ya se encarga él de ordenar todo un poco, que no se preocupe usted. Pablo Iglesias, en cambio, surgió como personalidad mediática por la facilidad con la que explicaba problemas sociales complejos, con una especie de arrogancia partisana, con un nosotros y ellos muy claro (el azote de la casta, vaya).

La ciudadanía de Jerez tampoco cree mucho en los proyectos políticos, y además, tampoco ha encontrado a una persona que encarne lo que es necesario, una nueva ilusión para acabar con el paro y la deuda terrible del Ayuntamiento. Ni partidos ni personas. De ahí que, según todo parece indicar, las próximas municipales será cosa de cuatro o cinco fuerzas que se tendrán que poner de acuerdo para elegir alcalde o alcaldesa, sin mayorías absolutas. Oferta y demanda. Hay muchos criticándose entre sí, cuatro partidos nacionales fuertes, y la política en Jerez ya no resulta atractiva.

En todo ese cúmulo, en esa borrasca, uno prefiere no darle demasiadas vueltas. Si no tiene solución, ¿para qué? Si todos los políticos roban, ¿para qué?

A eso último queríamos llegar (650 palabras, hemos caminado mucho hasta aquí y no ha sido para tanto).

Se ha desplazado tanto la decisión del voto que uno no entiende ni los plenos, ni la Junta de Gobierno Local, ni de qué va esa gente que habla tan seria y de vez en cuando deja una perlita. La alcaldesa llegará a 2019 siendo la de los deditos para muchísima gente. Y al resto de líderes de Jerez muchos no tienen idea de quiénes son.

Total, son ‘todos unos chorizos’.

Privatizar el agua no fue una cosa de ‘chorizos’. No hubo comisiones ni sospecha de ellas. El Ayuntamiento del PP dijo que se necesitaba dinero a corto plazo y cobró un canon de 80 millones a cambio de dejar de gestionar y cobrar Aguas de Jerez. Fue su decisión, tomada con mayoría absoluta de García Pelayo.

¿Qué tenía que ver el sentido común con todo esto?

La crisis política y económica, la crisis de reputación de los partidos, gobiernen o no, ha modificado mucho la forma en la que usted comprende el día a día. Y la conclusión política, que es diferente a la de sus abuelos, por ejemplo, es que, en general, en manos privadas, los servicios públicos van a estar mejor gestionados.

En realidad, echar a los políticos de lo público lo que viene a significar es echar a los representantes públicos de lo público. Es echarle a usted.

Aquajerez, filial de Aqualia, gestionará el agua hasta 2038. Seguramente, más tiempo, quizás los que hoy somos jóvenes no veamos nunca un agua 100% pública en Jerez nunca más. Es posible que se vaya prorrogando en el tiempo, como la AP-4, pero pensando en que el Ayuntamiento de Jerez de dentro de 20 años tendrá casi con toda probabilidad un volumen de deuda similar. Y el sentido común ha cambiado.

¿Saben que los democristianos (el PP europeo) y los socialistas (el PSOE europeo) sacaron adelante el Estado del Bienestar en Europa? Fue un pacto transversal para dotar a los ciudadanos de una cobertura pública sanitaria, educativa… Entonces, era de sentido común. El nuevo sentido común propicia, en cambio, que hoy sean gobiernos por toda Europa de todos los colores los que aboguen por privatizaciones.

El documental de Ganemos ‘¿Trileros del agua?’ es pura batalla por disputar el sentido común. Utiliza un canal, el audiovisual, para explicar su postura respecto a la privatización del agua. Es una obra periodística de Ricardo Gamaza de primer nivel. Pronto, en cuestión de semanas o meses, estará disponible en la web para que la puedan ver todos los que lo deseen.

Se emitió en el centro social de La Granja este martes por la noche, pero apenas hubo público más allá del que suele acudir a actos políticos, traten del agua o del feminismo.

En el documental se puede ver a Enrique Reina, gerente de Aquajerez, decir que el agua es un derecho básico, reconocido por la carta internacional de los derechos humanos como tal, pero… ¿dónde dice que deba ser gratuito? No lo pone en ninguna parte, en efecto. La declaración no es un tropiezo. Es guerra cultural. Es, a día de hoy, sentido común incluso que nos hayna subido el recibo del agua si la gestión es ‘mejor’. O se hace lo que se puede. Los políticos son unos ladrones. Estamos, ahora sí, en las mejores manos.

1.166 palabras. No ha sido para tanto.

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