Críticas por un anuncio que busca azafatas de las tallas 36 y 38

Marea Violeta Jerez rechaza «la cosificación que se interpreta» en el anuncio y la empresa asegura que no le quedan otros uniformes.

Un anuncio publicado en redes por la empresa Asur Publicidad para la promoción de bebidas en discotecas ha generado polémica al reclamar a azafatas buena imagen, ser más alta de 170 y tener las tallas 36 o 38. En concreto, se trata de trabajos de cuatro horas y media con un salario de 40 euros netos. Además, sólo se requiere el graduado escolar y una actitud proactiva, además de experiencia previa en el sector.

Para Marea Violeta de Jerez, es un caso claro de «empresas que no cambian su mensaje, su política de condiciones. ¿Por tener la talla 40 no puede ser azafata? Son condiciones que claman al cielo. No queremos que estos trabajos dejen de existir, sólo pedimos una mayor aplitud de miras. Este tipo de ofertas puede acarrear una competencia por la belleza entre las adolescentes, que sufran en su autoestima, porque imponen unos cánones de belleza concreto. Por lo que está escrito en el anuncio, lleva a la interpretación de que se promueve la discriminación y se cosifica a la mujer, porque la convierte a ella en objeto de deseo por encima de la marca que promociona, que pasa a ser secundario. Sólo queremos que no se restrinja este trabajo a un canon de belleza concreto. ¿Por qué no lo pueden realizar los hombres? Queremos que este tipo de campañas se abra a todo tipo de mujeres y de hombres».

Preguntada al respecto, Asur Publicidad asegura que si se han pedido esas tallas es sólo porque «es el uniforme que tenemos. No es que necesitemos sólo la talla 36, sino que supondría una inversión hacer un uniforme nuevo. El resto de la promoción va con otras tallas, pero son plazas que ya están cubiertas. Además, si pedimos sólo el graduado lo que hacemos es no restringir la oferta, pero evidentemente tener más estudios o idiomas es algo valorable. Los idiomas, por ejemplo, nos vienen bien en estas fechas por los turistas que hay sobre todo en la costa, pero el no tenerlos no es eximente». Según Carmen Sánchez, directora de Asur Publicidad, «estamos viviendo una revolución y soy la primera que está en contra de que se expongan sólo como trozos de carne. No quiero azafatas así, sino un personal proactivo, que sepa realizar contactos comerciales. A veces s even fantasmas donde no los hay. Si pidiéramos chicas que usen otras tallas y el uniforme es de un tallaje concreto, las primeras que estarían incómodas serían las azafatas».

Respecto a la explicación de los uniformes disponibles, desde Marea Violeta insisten en que en los tiempos que corren, «que amplíen el número de uniformes, se tienen que poner al día. Estas condiciones promueven la discriminación, la cosificación de la mujer. El reclamo no es el anunciante, es la mujer, el deseo sexual que genera. Si tiene educación, capacidad comercial, no hace falta que tenga un atractivo sexual, ¿no? Además, hablamos de promociones en locales donde se bebe alcohol hasta altas horas de la madrugada. Una mujer que va a trabajar no debe sentir miedo al salir por el hecho de haber estado promocionando como un objeto de deseo durante horas una bebida. Ese rol hipersexualizado genera ese peligro».

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