“Todo sobre mi máster”

Por Dévika Pérez

Estas semanas los comunnity manager de los partidos políticos están haciendo horas extras. No paran de adelgazar los currículums artificialmente inflados. Seguramente todos conocemos algún caso así. Parece que nadie puso nunca dentro de sus cualidades un manejo medio-alto de Microsoft Office pero luego no saben sumar en Excel, o a la hora de enumerar los idiomas que conoces cuentas el italiano solo porque sabes decir los nombres de cada tipo de pasta. Para aquellos que lo ignoran, eso también es mentir en el currículum.

Entonces, ¿por qué el caso Cifuentes es más grave que el de Toni Cantó o el diputado gallego de En Marea que dimitió? Porque Cristina Cifuentes es la única que no ha mentido en su currículum. Cifuentes sí tiene un título de Master en Derecho Autonómico. Por ello, aquí lo verdaderamente importante es cómo ha conseguido ese título. Cuando alguien obtiene un título, la universidad que lo expide está certificando unos conocimientos. Es por ello que nadie puede ejercer de médico sin haber terminado medicina o abogado sin haber terminado el máster habilitante.

El caso Cifuentes además tiene algunas circunstancias particulares. Si en 2014 una funcionaria no hubiese modificado la nota sin el procedimiento establecido, nadie hubiese puesto en duda la veracidad de ese título. Si el máster se cursa en 2012, ¿qué ocurrió dos años después para que le dieran por aprobada una asignatura suspensa y le pusieran un notable en un Trabajo Fin de Master que, según todos los indicios, no presentó?

nuestro Código Penal contempla el cohecho pasivo impropio, que un cargo publico reciba un regalo por la posición que ostenta”

¿No puede ser que ella sea una víctima de un error universitario? Cifuentes mostró un acta en la que se acreditaba haber defendido el TFM, demostrándose posteriormente que esas firmas eran falsas. Eso permite desestimar cualquier duda sobre un fallo administrativo por parte de la universidad y la ignorancia de la Presidente de la Comunidad de Madrid. Cifuentes presentó un documento falso a sabiendas porque nadie se olvida de si ha hecho y defendido un TFM o no.

Además, nuestro Código Penal contempla lo que se conoce como cohecho pasivo impropio. Esto es, que un cargo publico reciba un regalo por la posición que ostenta. Tal y como ella ha definido las facilidades que le ha prestado la universidad para la obtención del titulo de máster, la conducta podría encajar en ese artículo.

“Pero ella ha renunciado al titulo del máster”. En primer lugar, puedes renunciar al uso pero no al título. El ladrón puede renunciar conducir el coche que ha robado pero ello no elimina el robo. Llegados a este punto, no cabe duda razonable de que una persona que cursa un máster, paga por él, hace un TFM y obtiene unos conocimientos, no renuncia a ello. Si renuncia es que no le ha supuesto ningún coste temporal ni económico.

La relevancia que se le ha dado a este asunto no se centra sólo en volver a demostrar la falta de honestidad de muchos políticos sino que esa falta de honestidad ha arrasado instituciones como la universidad pública. Es el caso de Cifuentes con la Universidad Rey Juan Carlos. También la Universidad de Cádiz ha mostrado problemas con el concejal por el Partido Popular en Cádiz, Ignacio Romaní. A la vista de estos hechos, ¿quién tomara en serio un título expedido por la universidad pública?

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