“Se puede y se debe plantar cara a Hacienda, pero en el Ayuntamiento falta liderazgo político”

El líder de IU Jerez, Raúl Ruiz Berdejo, afronta los últimos doce meses hasta las elecciones con las negociaciones sobre la confluencia sobre la mesa. “Creo que por fin Jerez va a tener un gobierno de izquierdas” en 2019.

Foto: CRISTÓBAL ORTEGA

Pasó de Onda Jerez a la política, donde tomó protagonismo primero en la parrilla y luego en el comité de empresa, que se lanzó contra la sombra del cierre de la radiotelevisión local que se puso sobre la mesa durante el gobierno de García-Pelayo. “Si los trabajadores no nos hubiésemos organizado, el futuro podría haber sido distinto”, dice hoy Raúl Ruiz Berdejo (Jerez, 1978). Es el mensaje que manda el actual líder de Izquierda Unida en Jerez, el de que la clase obrera es dueña de su destino.

-La retórica comunista, que nació en el siglo XIX, hace que mucha gente no se vea reflejada en esos términos. Por ejemplo, un autónomo, ¿es clase obrera?
-El capitalismo se ha diversificado y la clase trabajadora evoluciona con el tiempo. Hoy vende con esperanza la posibilidad de ser trabajador y empresario a la vez, pero es una lógica perversa, porque a menudo el emprendedor lo que hace es explotarse a sí mismo para poder subsistir… No puede enfermar porque entonces su trabajo no sería rentable, echa muchísimas horas, más de las que tiene una jornada laboral. Son trabajadores, la experiencia práctica lo demuestra, están muy precarizados, así que sí, el autónomo es clase trabajadora. El conflicto de clases permanece. Dicho esto, es lógico que adaptemos nuestro análisis a los tiempos actuales. Aunque semánticamente muchos no se sientan representados con la expresión clase obrera, lo son.

-¿Y usted, siendo concejal, es clase obrera?
-Yo soy el hijo de un carnicero y de una mujer que se levantaba temprano para cuidar niños. Soy el hermano de un autónomo y soy el marido de una mujer que se quedó parada cuando tuvimos nuestro primer hijo. Soy un trabajador, me levanto cada mañana para trabajar. Con mucho gusto, pero soy clase trabajadora.

-¿No tiene chalé a las afueras?
-Vivo en un piso de 70 metros cuadrados en La Granja, sin terraza, en el que soy perfectamente feliz. Tenemos que vivir como lo que somos.

-¿Pablo Iglesias pertenece a esa clase trabajadora?
-Entiendo que sí, aunque otra cosa es que ahora por circunstancias parece que se puede embarcar en una hipoteca como ésa.

-¿Censura su decisión?
-Yo creo que es censurable la incoherencia. Hay que ser siempre fiel con lo que dices y lo que haces.

-¿Está IU cómodo con las nuevas identidades de la izquierda? Le hablo de feminismos, del 15-M…
-En cuanto a la lucha de la mujer, los comunistas fuimos imprescindibles para el voto femenino en la II República, y tuvimos a una mujer liderándonos, Dolores Ibarruri. Hemos defendido esa lucha siempre. En cuanto al 15-M, aporta un valor importante, la necesidad de las capas populares de que se impliquen, de que se acerquen a la política. Tenemos muchas cosas en común. Nuestra organización quizás tardó en reaccionar, pero participamos de manera activa en el movimiento, había personas de IU en Puerta del Sol. Y recordemos, después del 15-M hubo un 22-M, unas Marchas de la dignidad, que fueron más una cuestión de clase. Ahora, hay una desmovilización. La izquierda tiene que recuperar la calle.

Muchos trabajadores disparan contra su propia portería. ¿Por qué? Porque la inmoralidad de la derecha se da por descontada, pero la izquierda tiene que ser más coherente”

-Una de las grandes desconexiones entre la mayoría social y la izquierda es la actual situación de los sindicatos, en declive justo cuando más se han precarizado los empleos.
-Los sindicatos han cometido errores muy importantes que han hecho que se pierda la confianza, y no podemos perder esa perspectiva crítica. Dicho esto, percibo un interés por parte del sistema para debilitar el poder de los sindicatos. Creo que la clase trabajadora necesita de unos sindicatos fuertes. El terminar de machacarlos de forma gratuita es algo que no se debe hacer. Y es cuestión también de los propios trabajadores. Antes de montar un equipo de fútbol en los centros de trabajo, hay que montar un comité de empresa. Yo estuve en uno (Onda Jerez), y de no ser por el comité, el futuro habría sido otro.

-¿Pasa una nueva relación entre trabajador y sindicato por un nuevo concepto o por una refundación del sindicalismo?
-Depende de cómo lo enfoquemos cuando hablamos de sindicalismo. ¿Hablamos de sus dirigentes? También hablemos de los propios representantes de los trabajadores en los centros de trabajo. A día de hoy hay una multitud de sindicalistas que se parten la cara. También hay sinvergüenzas, como en todos lados, pero no son mayoría. Los trabajadores tenemos que organizarnos, para armar una respuesta a la coacción que existe en los centros de trabajo. Eso significa una respuesta política, no podemos esperar que venga alguien a solucionarnos los problemas, y eso vale para los trabajos, para las elecciones o para la comunidad de vecinos. Tenemos que implicarnos. Si no estamos contentos con los sindicatos o con quien concretamente nos representa, ¿qué hacemos? Pues precisamente por eso hay que hacer lo que otros no hicieron. Si quien elegimos nos defrauda, lo quitamos. Pero como decía, existe un ataque indisimulado del poder contra el sindicalismo y tenemos una sociedad que ha abandonado la política.

-Le podría poner montones de ejemplos de personas en precariedad que defienden a partidos entre cuyos intereses no se encuentran los problemas de estas personas.
-Es una gran tragedia. Ganas 1.200 euros y sólo te preocupas de que no te los toquen, cuando a lo mejor, si te organizas, puedes conseguir que tu situación sea más justa. Muchos trabajadores disparan contra su propia portería. ¿Por qué? Porque la inmoralidad de la derecha se da por descontada, pero la izquierda tiene que ser más coherente. Muchos trabajadores han votado al PP, una organización corrupta, y muchos de esos trabajadores han sido afectados directamente por la reforma laboral del PP.

-Sigamos con los debates de la izquierda. ¿Lenin o Stalin?
-Lenin.

-¿Kim Jong Un o Donald Trump?
-Ahí, una equis.

Foto: CRISTÓBAL ORTEGA

-¿Cómo lleva que le manden a Cuba?
-Me lo tomo a chiste, me lo dicen en los plenos. Yo a ellos no los mando a Somalia, que es un país capitalista donde los niños no tienen qué comer. Hay que ser críticos con las oportunidades históricas que ha tenido la izquierda, eso sí. Pero un día le pregunté a Carlos Pérez si me veía cara de coreano, cuando yo soy más de Jerez que él.

-Dijo Albert Rivera que no ve ni rojos ni azules, sólo españoles. A mí me preguntan hoy, y yo no veo morados ni verdes.
-Para empezar, me preocupa que Albert Rivera no vea diferencia entre los Botín y la gente a las que echan de sus casas, cuando además los bancos se han llevado muchísimo dinero público. Me preocupa, somos todos españoles, pero hay diferencia entre opresores y oprimidos. Con respecto a Podemos e IU, tenemos matices ideológicos, tácticos, y el horizonte es muy parecido.

-La derecha, en cambio, históricamente siempre ha estado más cohesionada que la izquierda.
-La izquierda es ideológica, es bueno que haya matices. Pero también debemos tomar consciencia de la gravedad del momento histórico en el que estamos. Tenemos que pensar en la gente que hace números para salir adelante, la que no coge el sueño por las noches… Esta gente, no nos perdonaría que no diéramos una solución, que no cumpliéramos con nuestra responsabilidad.

-En el caso de Jerez, lo que más diferencia a Podemos y a IU es la relación con el PSOE en el Ayuntamiento.
-Nosotros en ese sentido hemos sido muy fiables, no hemos variado el discurso. Reducir a una respuesta sobre una cosa que es táctica, convertir al PSOE en la piedra angular del debate, es un error. Tenemos que articular una respuesta para ganar, para devolverle las instituciones a la gente, para que el Ayuntamiento sea proactivo. Sobre eso acuerdos postelectorales, quiero recordar que nosotros teníamos una oferta para entrar en el gobierno municipal, pero no lo hicimos porque entendimos que no se daban las condiciones para garantizar que podríamos transformar esta ciudad si entrábamos. Nosotros rompimos esas negociaciones. Lo abordamos con Ganemos, que si había fuerzas parejas en número de concejales, se darían las condiciones para devolver la esperanza a la gente. A partir de ahí, se necesita mucho diálogo en esta ciudad, se necesitan respuestas, y tenemos que estar a la altura. Primero, no negarnos a hablar con nadie.

-En ese caso, no es lo mismo apoyar unos presupuestos municipales que presentarlos a pleno con la firma de uno. Igualmente, por otro lado, el programa de cambio junto al PSOE siempre se va a aplicar de forma más moderada, y dificulta las posibilidades de un ‘sorpasso’.
-Tenemos que ser honestos. A nosotros nos gustaría tener una mayoría absoluta. El PSOE no nos es un grato compañero de viaje. Dicho esto, cuando nos presentamos a unas elecciones, intentamos aplicar un programa electoral. Lo que no podemos de partida es condenarlo y quede relegado a la oposición. Hemos conseguido cosas, aunque han gobernado ellos, el PSOE. Vamos a ver la correlación de fuerzas para cada caso de cada acuerdo.

-¿No es entrar en un gobierno de cierto cortoplacismo?
-Mira, cuando nos presentamos y nos votan, y a una persona le cortan el agua, esa persona necesita una respuesta a corto plazo, que se le garanticen unos suministros mínimos vitales. Tenemos una responsabilidad. ¿Significa eso que apoyamos un gobierno del PSOE bajo cualquier circunstancia? No, sólo entraríamos con la plena confianza y las garantías de que podemos cambiar cosas. Para calentar sillones con el PSOE, nos quedamos en casa. Y digo otra cosa: Estamos en disposición de ganar la alcaldía, y no podemos perder un minuto más en infravalorar nuestras posibilidades quedándonos en la táctica de cómo relacionarnos con el PSOE.

-Pruebe a ilusionarme.
-Creo que Jerez por fin va a tener un gobierno de izquierdas, con una candidatura de izquierdas ilusionante. Con todos los problemas que tiene el Ayuntamiento, va a dejar de mirarse a sí mismo, va a cambiar el foco para que visualicen los problemas de la gente. El Ayuntamiento tiene que jugar un papel en el cambio de modelo productivo, en una ciudad donde se impone la precariedad actualmente y un trabajador declara 4 horas para echar 12.

-¿Jerez es CaPPital?
-El Jerez CaPPital de Saldaña es la capital de la quema de contenedores, de las huelgas de la basura, de las privatizaciones, de los Eres… No, queremos que Jerez sea puntero y no la periferia de la periferia.

-¿Hasta qué punto está siendo importantes en las negociaciones con Podemos que sea usted quien lidere la candidatura de confluencia?
-Queremos hacer una lista ganadora, ilusionante, capaz de coger las riendas de la ciudad. Pensar en las cuotas de poder de cada partido es un error, hay que contar con las personas más capacitadas pero no sólo para ganar, sino también para gestionar. Que sea Raúl Ruiz Berdejo o no se tendrá que valorar. A mí no me quita el sueño eso, sino que se apliquen las políticas necesarias. Me consta que mi nombre es una de las posibilidades, pero por eso preferí no estar en las negociaciones. Las decisiones no las tomo yo, nunca he tenido problema en estar donde me diga mi partido. Si es encabezando, será encabezando la lista.

-Dígame cómo lograría que la economía de Jerez sea más social.
-Es imprescindible que lo sea, hay que estar a la altura. Hay que cambiar el modelo productivo, y para eso el Parque Tecnológico es fundamental, También hemos propuesto canales cortos para la comercialización de pequeños productores, para que puedan competir en el mercado. Hemos puesto sobre la mesa un mercado de productos locales, un matadero con despiece, porque el sector produce mucho valor… El proyecto Tierras de Sidueña como una propuesta de turismo alternativa a la convencional, aprovechando la sierra de San Cristóbal… Creemos también en la cultura como motor de cambio. Esta ciudad merece un profundo análisis.

Foto: CRISTÓBAL ORTEGA

-¿Qué hacemos con el paro?
-Te podría decir, como otros, que si gobernamos la izquierda, bajará el paro en 10.000 personas, pero en los Ayuntamientos no tenemos competencia en materia de empleo. No te diré eso. Sí que desde un Ayuntamiento se pueden sentar las bases, crear las condiciones, para que baje. Políticamente, necesitamos un liderazgo para ir por delante, y este ayuntamiento debe salir a la calle.

-¿Se puede plantar cara al ministerio de Hacienda?
-Se puede y se debe. Evidentemente, no estamos solos en el mundo, y tendremos que hablar con mucha gente, con ayuntamientos del entorno, con la Junta, con el ministerio…

-¿Es posible renegociar el plan de ajuste?
-Entiendo que sí, que las condiciones actuales de la devolución de la deuda hacen de esta deuda impagable. Cada jerezano que viene al mundo viene con una deuda brutal bajo el brazo de miles de euros. Todos esos debates los debemos tener. ¿Es eso una excusa para no ejercer el liderazgo político? El gobierno actual podría haberse peleado con la Junta, con el ministerio y con el sursum corda si hicera falta. Es imprescindible ese liderazgo político. ¿Dificultades? Todas. La deuda es un lastre, pero el problema es la falta de liderazgo político. ¿Jerez CaPPital, dice el PP, que permitió que Jerez fuera el banco de pruebas de la política de recortes del ministerio? ¿El PSOE? Perimitendo que venga a Jerez Susana Díaz a presentar proyectos farónicos para ganar cuatro votos. Esto va de trabajo, de liderazgo, más allá de eslóganes baratos.

-Los ayuntamientos se han llevado la peor parte de la deuda pública, porque la financiación de Estado y autonomías se han privilegiado frente a las municipales.
-Estamos en un momento en el que se condena a los Ayuntamientos a ser meras oficinas de servicios públicos muy concretos, y creo que tienen que tener un liderazgo político. Prestan la mayor parte de los servicios, pero su financiación no va acorde. Aparte de la perspectiva técnica de cuadrar los números, es necesario jugar un papel en el desarrollo de las ciudad… ¿Qué ciudad se quiere construir? Actualmente se van apagando fuegos, a salto de mata.

-¿Se fía de Mamen Sánchez?
-A nosotros nos ha engañado muchas veces. Mantenemos un diálogo, pero no somos nuevos, vamos con cautela.

-Para terminar, ¿se alegra de que Pacheco saliera de prisión?
-Me alegro. Tanto a Pacheco como a Pilar Sánchez los condenaron y ambos han pagado. Ojalá todos los políticos de este país hubieran pagado igual. No tengo relación con Pedro, ha cometido muchos errores y por alguno se le condenó. Tengo cierta tendencia a no desearle nada malo a nadie.

-A nadie significa que ni siquiera si hubieran condenado a García-Pelayo.
Tampoco, no me habría generado ninguna satisfacción por más diferencia política que tenga con ella. De corazón no. La situación judicial me ha generado más tristeza que otra cosa, dos alcaldes y casi tres en prisión… Ni siquiera a mi mayor adversario se lo deseo.

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