Álvaro de la Calle: “Me da mucho coraje que me encasillen, que si soy de izquierdas o de derecha, que si soy pijo…”

Fundó un partido que se presentará a las próximas municipales, ‘Jerezanos’. “Los grandes partidos siguen disciplina impuesta de fuera y no piensan en la ciudad”. “No soy feminista, creo en la igualdad”.

Álvaro de la Calle (Jerez, 1969) avisa de que decir que es periodista, por no tener la carrera de Periodismo, como tal puede ser un problema. Lo avisa, pero lo es, porque se ha pasado 20 años trabajando en redacciones de la ciudad. Quitando algún medio concreto, como Diario de Jerez, ha estado en todas las teles y radios de la ciudad. Llegó a ser gerente de la televisión municipal de Sanlúcar, y montó luego su propia agencia, que se fue al garete con la crisis económica porque muchos de sus clientes eran constructoras. Luego, montó su propia empresa de bebidas, que traspasó recientemente, y ha vuelto ahora a la comunicación trabajando en otra agencia local. Es conocido en la ciudad por haber retransmitido fútbol muchos años para diversas radios y por haber sido hermano mayor de La Soledad, una de las cofradías más señeras. Ahora inicia una aventura política, ‘Jerezanos’, que si bien no se define como de izquierdas ni de derechas, rivaliza en espacio con PP, Ciudadanos e incluso PSOE.

-¿Cómo surge Jerezanos?
-No fue algo buscado, me animaron a pasar a la política amigos e incluso gente del periodismo. Me decían lo típico, que mira cómo está Jerez. Yo nunca tuve esa ambición. Un hermano mío vio el caso del alcalde de Medellín, que llegó a la política con un partido local creado de la nada. Nada de lo que hay de partidosactuales  me gusta. No quería, pero mi mujer me dio el último empujón.
-¿Cómo definiría el partido?
-Somos totalmente independientes, sólo buscamos el bien de Jerez. No queremos recibir órdenes de fuera. Los grandes partidos tienen disciplina de partido que les impide mirar por la ciudad. Aquí hay gente de izquierdas, de derechas… Nos han dicho barbaridades, que si soy de ultraderecha, pero en absoluto.
-Viví como periodista en Sevilla la campaña electoral de Zoido, que desideologizó la marca PP y arrasó. Él lo llamaba entonces ‘micropolítica’.
-Sí, pero eso es engañar a la gente. Intentan vender la moto porque al final son defensores de la doctrina de su partido. Si propone la izquierda, la derecha lo tumba, y al revés. Nosotros anteponemos Jerez a todo. Cuando gobiernan no saben hacer las cosas, y cuando no gobiernan son la panacea. Siempre sube la deuda, el paro no se soluciona… Los grandes partidos no son la solución. El programa que estamos elaborando tiene cuatro objetivos. Será muy concreto y realizable. Uno, al centro histórico, están los barrios que se caen. Dos, el desempleo. Esta gente no sabe lo que es montar un negocio. Es absurdo, las licencias son muy caras y se podrían bajar al mínimo. Los políticos no tienen ni idea de lo que cuesta sacar adelante una empresa. Tercero, la deuda. En España tenemos impuestos altísimos y servicios que son una auténtica vergüenza. Y cuatro, mejorar los servicios que presta el Ayuntamiento.

Foto: CRISTÓBAL ORTEGA

-Entrando en esos asuntos, luego, en el día a día, es difícil solucionar los rompecabezas. Le pongo un ejemplo, ya que es un eje del programa: La aplicación de la Zona Zas en el centro. Gobernar es casar esos intereses dispares, y el PSOE aplicó primero una norma que luego dice que no va a aplicar.
-A eso hay que darle muchas vueltas, la solución para ambos, vecinos y negocios, no es fácil. Primero, que se cumpla la normativa de ruido. Eso pasa siempre, cuando hay concentración de gente es compaginado compaginarlo con el derecho al descanso. Hay que tratarlo a fondo, se puede por ejemplo insonorizar. Pero el principal problema del centro que no vive gente. Un Ayuntamiento debe poner en marcha ayudas de todo tipo para la rehabilitación, realizar plan especial casco histórico, tiene que favorecer la vuelta de la gente. Y así llegan los comercios, y toma vida. Hay extranjeros comprando en el centro, que ven el potencial, para alquiler de habitaciones por ejemplo. Y muchos que se enamoran de la zona y se quedan aquí.
-¿Cómo ve el plan del Museo del Flamenco para San Mateo?
-No termino de verlo, porque no se ha explicado. El museo de Lola Flores debería estar en San Miguel. Llevaba años esperándose una actuación en plaza Belén, y en ese sentido eso sí, pero todo pasa por traer gente aquí. Jerez tiene mucho suelo, es muy cara de mantener, con urbanizaciones en el quinto pino. No hay proyecto de ciudad, y nadie lo va a solucionar de un día para otro. Hay que hacerlo poco a poco, y a los partidos hay que pedirles altura de mira, y que no se fijen sólo en sus intereses partidistas.
-Ahora, con el cambio de Gobierno, se dice que se puede mejorar la situación del Plan de Ajuste.
-Ésa es la gran mentira, que vamos a tener más ayuda por el hecho de que haya un Gobierno u otro en Madrid. A las pruebas me remito, la deuda sigue creciendo, con el PSOE y con el PP. Jerez necesita ayuda, y no sale por sí sola. Necesitamos a lo mejor que nos echen un cable. ¿Cuánto lleva aportando por el impuesto del vino? Hemos aportado mucho a España históricamente, y hay que exigirles que se vuelquen ahora. Eso los grandes partidos no lo hacen. Un niño nace hoy con muchísima deuda en Jerez, que lo han generado quienes han gobernado. Han metido a Jerez en un boquete. Por eso, necesitamos un tratamiento especial.

-Por más que quisiera el Ayuntamiento, no han logrado generar las condiciones económicas para mejorar la situación de limpieza, por la razón que sea. ¿Se puede tener una ciudad más limpia? Y en cuanto a servicios sociales, ¿qué le parece la privatización que realizó el PP de Aguas de Jerez?
-Siempre se puede volver a sentar a llegar acuerdos con la empresa de limpieza. El agua es muy difícil de recuperar, es más cara, estamos atados de pies y manos. Pero la limpieza se podrá mejorar. Ante la falta de recursos, hay que buscar alternativas, es posible recortar en algunas cosas y gestionar mejor. Mira cómo está Jerez. Siempre es posible buscar fuentes de ingresos, o darle una vuelta a las formas de gestión. Están el Villamarta, el Circuito, Onda Jerez… Hay servicios que al final no son esenciales y que a lo mejor hay que tomar medidas que no nos tienen por qué gustar, darles una vuelta.
-¿Está hablando de cierres?
-No, en ningún momento hablo de cierres, sino de formas de gestión. Se me ocurre, ¿por qué no se puede hacer con el Villamarta lo mismo que se hace con la plaza de toros? Una empresa que la explote a la que en un pliego se le obligue a dar una serie de espectáculos al año, que cubra necesidades culturales de la ciudad. Pero si no puedes mantenerlo tú, quizás hay empresas que estén interesadas en gestionarlo. Esto poniendo un ejemplo que luego no tiene por qué ser lo que se haga, pero bueno, que una empresa pague un canon, y si usted gana mucho dinero pues mejor para usted. Pero que en un pliego ponga, pues a lo mejor, cuarenta conciertos al año, flamenco, el pregón de la Semana Santa, el carnaval… El Ayuntamiento es que a día de hoy no puede mantener lo que tiene, no estoy descubriendo nada nuevo.

FOTO: CRISTÓBAL ORTEGA

-En el caso de la limpieza, se habló de remunicipalizar para dar un mejor servicio.
-Eso habría que estudiarlo bien, no tendría la clave ahora mismo. Hay que sentarse, y estudiar la decisión que sea mejor para la ciudad. Si esa es la solución, bien, o si la forma actual es la buena pero modificando las condiciones. Esto hay que mirarlo todo con lupa y al céntimo, porque la situación es tan difícil, que decir cosas que se prometen y no se pueden cumplir no es algo que vayamos a hacer nosotros. No vamos a decir que compraremos 80 autobuses, pero cuando demos a conocer el programa será con acciones reales y bien estudiadas. Tenemos arquitectos estudiando el asunto del centro, por ejemplo. Serán propuestas concretas y serias, no sólo que vamos a arreglar el centro. Esa forma de trabajar la tenemos clarísima.

-Volviendo a posibilidades de recortar… Las competencias que asume un Ayuntamiento son a veces un cajón de sastre. La Ley abre las posibilidades de prestar servicio a casi todo, la administración municipal es la primera a la que acude la ciudadanía cuando tiene un problema. Estamos en la plaza del Mercado, a unos cuantos metros tenemos la Casa de la Mujer, que sufrió recortes en los tiempos del PP en el Ayuntamiento. Cuando habla de servicios no esenciales, ¿se refiere a esto? ¿Recortaría en la Casa de la Mujer, por ejemplo?
-No creo. A la gente que está con problemas de verdad, aunque no sea competencia, el Ayuntamiento tiene que poner sus recursos a disposición. Hay cosas que a lo mejor no son competencias, y lo más cercano es el Ayuntamiento, al que se acude buscando el amparo. Es muy difícil, el Ayuntamiento tiene muy pocos recursos y todos se dirigen a él. Y si no puede afrontar esa ayuda, tiene que ser vehículo para llegar a otras administraciones.

-En cuanto a ideología, que Jerezanos dice que no tiene como tal, suele ser importante, porque permite convertir a quien va a tomar el poder en previsible, saber por dónde irán las cosas. Personalmente, ¿qué votó en las últimas elecciones?
-En las municipales, en blanco.
-¿Y en otras elecciones? ¿En las últimas nacionales?
-Me lo voy a reservar. No he votado siempre al mismo partido.
-¿A cuáles?
-No sé si es bueno contarlo o no… (Piensa) No… Es que en el partido hay gente con ideas propias, es bueno que cada uno vote cosas diferentes. Reunimos sensibilidades distintas por el bien de la ciudad, nos hace mejores que haya gente de derechas y de izquierdas. Porque al final de entre todas esas ideas sale lo mejor. Luego, la ideología de cada uno… ¿Que las calles estén limpias es derechas o izquierdas?
-Pero las fórmulas que se utilicen sí lo son. Poner los servicios en manos privadas o no sí tiene ideología.
-No, habrá cosas que dependan mejor de la gestión pública y otras de las manos privadas. Habrá que saber qué servicios para cada tipo de gestión. La guerra ideológica de los últimos años ha hecho que la ciudad vaya en retroceso. No remamos todos en la misma dirección. Si los de la derecha reman para la derecha, la izquierda para la izquierda, vamos dando tumbos y no vamos a puerto. A la mínima que llega una tempestad, el barco se hunde. Yo es verdad que tengo mi ideología, pero me la reservo, no creo que a la gente… Sobre todo porque están empeñados en encasillarme. Y aquí buscamos el bien de la ciudad. Están empeñados en que diga si soy de izquierdas o derechas. Porque además, creo que no le debemos nada a los grandes partidos. Veo en redes sociales con todo lo que han robado a gente defendiendo al partido como si fueran su familia, y es la revés, son los partidos los que se tienen que preocupar por la gente.

-Imaginen que empatan un bloque a la derecha, Ciudadanos y PP, y otro a la izquierda. ¿A quién apoyaría para investir un alcalde o alcaldesa?
-Seguramente a ninguno, preguntaríamos quién quiere apoyarnos a nosotros. No estamos abiertos a pactos en principio con PP y PSOE. Ni lo hemos planteado, somos los que nos han llevado a esta situación. Si nos votan, es porque no están de acuerdo con ellos.

-Siguiendo con una política teórica. ¿Se considera feminista?
-No, yo me considero un tío sensato, normal. No soy feminista, creo en la igualdad entre hombres y mujeres. No sé si el feminismo da en algunos casos preponderancia a la mujer. Somos iguales. Eso se tiene que traducir en salarios y oportunidades sean iguales.
-La igualdad es feminismo.
-Si eso es feminismo, soy feminista, pero yo creo en la igualdad.

-Usted viene del mundo cofrade. En mi opinión, es uno de los pocos ámbitos de actividad y socialización, de puesta en común, en nuestra ciudad. Una enorme red.
-Hay muchos jereces, y ése es uno. Fui Hermano Mayor de la Soledad. Ahí aprendes a hacer las cosas con criterio, a tomar decisiones. A mí me ha servido como experiencia, para llevar equipos para adelante. A veces tomas decisiones que a la gente le cuesta entender.
-A muchos que pelean en el pleno me gustaría verles en el mundo de las cofradías, que es duro.
-Sí, es duro, y desgraciadamente hay mucho ‘navajazo’, la verdad. Deberían olvidarse un poquito de los egos y recordar para qué han sido creadas.
-Usted ostenta un apellido conocido en la ciudad, ‘De la calle’, y se le relaciona con un jerez clásico, típico.
-Yo vengo de familia de Jerez, de padre y madre. Mis padres vivían en la calle Armas, y luego nos fuimos a la calle Córdoba. Luego, Santa María y calle Campana cuando me casé. Luego nos fuimos a una zona residencial, pero me encantaría volver al centro. Yo soy muy de Jerez, defiendo, el vino, me encanta la Feria, la Semana Santa, tenemos un patrimonio envidiable. Cualquier ciudad del mundo querría tener una sola cosa de las que tenemos, o el flamenco, el vino… Y la familia de mi padre tenia bodegas, y mi madre también es del centro. Familias clásicas de Jerez, sí.

FOTO: CRISTÓBAL ORTEGA

-La Ley de Memoria Democrática andaluza va a sancionar a los ayuntamientos que no cumplan con las nuevas exigencias de retirada de nomenclatura y símbolos del Franquismo, un paso más en la Ley de Memoria Histórica. ¿Usted firmaría estos cambios y, por ejemplo, retirar el nombre a la avenida Álvaro Domecq, que fue alcalde durante el Franquismo?
-Pues si hay que tomar esas decisiones, cumpliremos con la Ley. También dice la Ley que los alcorques de los árboles tienen que estar cubiertos, y no se cumple. Ahora mismo, es un debate que la ciudad tiene otros problemas como para perder el tiempo con eso, entre comillas. Que si lo dice la Ley hay que cumplirla. Llegado el momento, lo haríamos.
-En ese sentido, a nivel de percepción ciudadana, se le atribuye pertenecer a esa élite local por ser ‘De la calle’. Puede haber dudas a lo largo y ancho de la ciudad sobre si una persona que pertenece a esas familias clásicas les representa de verdad en sus intereses.
-Pero yo he estudiado en el Asta Regia, y tengo amigos en San Telmo. Me muevo con gente de todas partes. Gentes de familias clásicas, pijos y señoritos, y gente humilde. La EGB la hice en el colegio Miller, y el bachillerato en Asta Regia, e Imagen y Sonido en La Granja. Por mi forma de ser, por mi trabajo, porque me gusta la calle, conozco gente de todo tipo. Me da mucho coraje que me encasillen, que si soy pijo… En el partido está David Zarco, que es médico y de la zona Sur. Sigue siendo médico y sigue siendo de la zona Sur. Me jode mucho que me encasillen.
-¿Ese jerez que presume de apellido ya no existe?
-Sí existe, hay gente, amigos míos, que quiere mantener esa distancia, ese clasismo, ese estatus de mentira, porque en muchos casos no son lo que eran, que no tienen el dinero o el poder, y viven anclados en el pasado. Que si ‘mi abuelo era’ y entonces ‘yo soy’… No, tú eres un tío normal y corriente. Hay que ser gente normal, no creerse por encima de nadie. Soy un tío muy normal, hay gente que me encasilla y luego se sorprende. Soy un tío normal que ha dado un paso, ilusionado pero inocente, por ayudar. Quien me quiera encasillar, que me encasille, pero soy un tío muy normal. Me verás en Santiago, en La Moderna, o en La Rosaleda. Conozco gente en todos lados.

-Un resultado que le deje satisfecho en 2019.
-Es difícil, pero nuestra intención es ganar. Estamos trabajando para eso. Se incorpora gente para eso. Me he tirado muchos años retransmitiendo fútbol, y soy muy deportista, y yo no salgo a un partido a empatar, salgo a ganar. ¿Que es difícil que el Xerez le gane al Barcelona? Sí, pero lo vamos a intentar. Luchamos contra grandes marcas. Tenemos que hacer mucho trabajo con muy pocos recursos, darnos a conocer. Nos llevamos sorpresas, somos 40 ó 50 trabajando casi en el día a día. Nos ha sorprendido para bien que mucha gente dé el paso. Realmente es una ilusión, un proyecto serio, y por ellos no bajo la guardia y pienso partirme el pecho. Gente que le quita tiempo a su familia porque cree en un proyecto, de clases sociales e ideologías distintas.

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