Los primeros demócratas de Jerez (un reportaje sobre nuestra Transición)

Por PABLO FDEZ. QUINTANILLA

Un 20 de abril llegó al poder el primer alcalde de la democracia desde la II República, Pedro Pacheco. Los miembros de la corporación hablan de los miedos, retos y logros de aquel Ayuntamiento.

“¿Usted qué edad tiene?”, me pregunta uno de los entrevistados. Le respondo. “Ah, eres muy joven. Entonces no vas a entender cómo era ese tiempo”.

Ese tiempo es el de la Transición. Hablamos con cuatro concejales de la primera corporación municipal, que un 20 de abril de 1979 elegía a su primer alcalde democrático desde la II República. Pedro Pacheco obtuvo la vara de mando en segunda vuelta y gracias a que no hubo otro acuerdo entre el resto de formaciones. En las primeras elecciones, nada más aprobarse la Constitución de diciembre del 78, el pueblo de Jerez dio al PSA 8 concejales; 7 para la UCD; 6 para el PSOE y otros 6 para el PCE.

Las historias de Mariano León (entonces, PSA, hoy militante socialista de base); Luis García Ruiz (UCD); Esteban Fernández Villegas (PSOE); y Blanca Alcántara (entonces PCE, hoy en día PSOE, por el que se presentó a la alcaldía en 1995) son muy diferentes.

Esteban Fernández posa con un cuadro de los primeros socialistas de Jerez junto a Felipe González.

León era comercial en Jerez para una empresa del sector de la construcción. Se había movilizado como tantos otros, desde el andalucismo y desde la izquierda. Esteban Fernández, autónomo con una tienda en calle Justicia, había acudido a reuniones clandestinas del PSOE en Sevilla durante los últimos años del franquismo, y además llegó a encargado de Cáritas en la iglesia de Santiago. Blanca Alcántara, desde muy pequeña, se involucró en los círculos sindicalistas de la ciudad y en el PC de la clandestinidad. Luis García Ruiz había sido delegado de su facultad de Derecho en Madrid, donde le castigaron a una mili de dos años a pesar de estar realizando sus estudios y le trataron de incriminar actividades comunistas. Durante la Transición, trabajó para Peces Barba y realizó aportaciones al texto constitucional. De cara a las primeras municipales, se había ya instalado en Jerez y no dijo que no al ofrecimiento de presentarse por la UCD.

La campaña fue muy peculiar. No existía la ciencia del voto, el marketing electoral en España se basaba más en la intuición, y más aún si hablamos de unas municipales para una plaza como Jerez. “Una campaña un poco ingenua, y alegre, porque por fin nos acercábamos a ser europeos, a ser una democracia como otras”, dice Luis García Ruiz, que hace sólo unos meses se jubiló de su plaza como catedrático de Constitucional en la UCA.

El saber popular y sus rivales políticos dicen que Pedro Pacheco fue, en general, un buen alcalde en aquel primer mandato, lo que le daría una mayoría absoluta para las segundas elecciones. Pero, ¿por qué conseguiría ser el más votado en 1979?

Pacheco era un hombre joven, muy bien formado para aquel 1979 en el que tener una carrera como derecho no estaba tan al alcande como hoy en día. Conocía a mucha gente. “A mí Pedro me firmó mi primer piso con la Caja de Ahorros”, cuenta Blanca Alcántara. “La gente iba a pedir que le bajara el interés, o que le perdonase si un mes pagaba tarde”, rememora Mariano León. A esa relativa popularidad -relativa porque no partía de los medios de comunicación- se sumaba al PSA la campaña de USO (Unión Sindical Obrera), que respaldó a aquel primer PSA. “Pacheco tenía y tiene magnetismo con la gente. No eran sus discursos, que no los daba bien, sino su forma de ser”. Y por supuesto, al igual que en toda Andalucía, lanbrada ya entonces en las luchas de la autonomía y en eventos como las masivas manifestaciones del 4-D, eran buenos tiempos aquellos para el andalucismo.

Fuerza Nueva, la organización filofascista de Blas Piñar que representaba lo más rancio del búnker franquista, había estado haciendo ‘de las suyas’ por la ciudad. A Esteban Fernández le amenazaban de vez en cuando y durante la campaña intentaron acorralarle, le persiguieron por la Avenida y cuando estaba más solo y casi atrapado, se bajó de su coche con una porra de cable y al segundo o tercer golpe en el capó de los ‘chavales’ de Fuerza Nueva estos estaban huyendo. “Aparte de eso, poco más. Te llamaban a lo mejor por teléfono, pero nada”.

Cuentan que había un pacto de las izquierdas para que el alcalde saliera de las candidaturas de PSA, PSOE o PCE. Todos contra la UCD, que sería el segundo partido más votado. Al final, en las negociaciones una vez que se dieron los resultados, no se alcanzaba acuerdo y todo se resolvió en segunda vuelta en el pleno. Un 20 de abril empezaba el reinado de Pacheco.

Mariano León, a las puertas del actual Ayuntamiento, durante la entrevista.

Los primeros pasos de aquel primer mandato estuvieron marcados por una decisión estratégica del nuevo edil, el dar funciones de gobierno a todos los partidos. “Pacheco, a lo largo de aquel mandato, fue de los primeros alcaldes en darse cuenta de que la normativa permitía hacer y deshacer cuando eras alcalde. Fue valiente, pero ya en aquellos tiempos tuvo un estilo caudillista”, recuerda García Ruiz, de quien dicen fue uno de los concejales que más crítico se mostraba en los plenos con el alcalde. “Éramos jóvenes, nos entreteníamos”.

A García Ruiz le tocó “una especie de negociado, creo que de Juventud o algo así”. Mariano León fue el responsable de Cultura. Esteban Fernández, mundo rural. Y Blanca Alcántara, con apenas veintipocos, responsable de Sanidad, en unos tiempos en los que las competencias de las autonomías no eran tán férreas. “Estoy muy orgullosa de un centro para el control de la natalidad. Fue una pelea incluso con gente de mi partido, que apoyaban la iniciativa pero no querían que hablara de sexualidad. Hablamos de un tiempo en el el hombre se moría de la vergüenza al comprar un preservativo. Se votó a favor en el pleno, pero gente de partidos como UCD o el mismo PSA se salió del pleno porque consideraban que eso era como montar una clínica abortista, y no lo era”.

Esteban Fernández Villegas recuerda mucho a Pacheco. “Nos íbamos a las barriadas rurales y Pacheco se montaba conmigo en el coche, teniendo el suyo oficial en la puerta. Alguna vez se me quedó dormido en esos viajes. En aquellos tiempos, algunas no tenían ni agua corriente”. Una de las cosas de la Fernández Villegas se puede sentir más orgulloso es que planteó que se diera voz a aquellas barriadas rurales. “Necesitan un alcalde para sus cosas”, le dijo a Pacheco. Esos alcaldes son hoy los delegados de alcaldía de las barriadas rurales (no confundir con los alcaldes pedáneos, pues las pedanías escogen a sus dirigentes según el régimen electoral general). “Íbamos barriada por barriada con una urna y allí los votaba todo el pueblo”.

Mariano León fue responsable de Cultura, aunque reconoce que no venía de ese mundo, lo cual significó que oyó a quienes tenían que proponerle. “Además, en Diputación fui encargado de Cultura a nivel provincial, eso me ayudó también mucho y ayudó a Jerez”. Fue el único diputado provincial del PSA, y el que decidía las mayorías en favor del PSOE frente a la UCD en la institución. En aquellos tiempos, las Diputaciones fueron fundamentales para conformar las Juntas preautonómicas.

A los cuatro les pilló como concejales el maldito 23-F. Lo vivieron de forma bastante opuesta unos y otros.

A Blanca Alcántara y a Luis García Ruiz les pilló en clase de Derecho. Alcántara era alumna, y García Ruiz, profesor de Constitucional. Ironías de la historia, estaban dando la inmunidad parlamentaria, es decir, las prerrogativas con las que contaban los elegidos democráticamente. Todo eso mientras un señor con bigote daba tiros en el Congreso. Irrumpió en clase el marido de Alcántara, ésta avisó al profesor, todos se marcharon. García-Ruiz, a su casa. Estaba tranquilo. Alcántara, junto a otros miembros del PCE, al piso de una militante que desconocía la Policía. A Mariano León y a Esteban Fernández, en el Ayuntamiento. Algunos planeaban ya marcharse a Portugal. Se hicieron muchas llamadas. Unos sintieron el peligro y otros no. También, se preocuparon unos de otros.

En el pleno se encontraba como concejal Rufino Arrimadas -padre de la jerezana Inés Arrimadas-, quien había pertenecido a la Brigada Político Social de la Policía Nacional. Pertenecía ya a una generación de uniformados demócratas y nadie tiene de él un mal recuerdo, sino al contrario. “A los que le gustaba dar palos era a la Guardia Civil”, me dice una de las personas entrevistadas.

No es que fuera aquella primera corporación una unión entre hermanos y hermanas. Existían los roces. Pero aquellas 27 personas fueron las encargadas de sacar adelante el primer Ayuntamiento democrático en mucho tiempo e iban todos con ilusión. Abrieron las ventanas de un consistorio muy inoperante, que ni siquiera cobraba la contribución porque hasta entonces era un impuesto recaudado por el Estado. No tenía deudas como hoy, pero tampoco una función real más allá de representar y gestionar asuntos menores. La imagen que ilustra el reportaje es el de un partido de fútbol entre los políticos y la prensa, en el antiguo Domecq. Hoy parecería difícil ver a ciertos concejales defender la misma camiseta. Iba en ese espíritu de la Transición. “Eran otros tiempos”. Véase, por ejemplo, en el caso de las inundaciones de La Asunción. Se decretó alojar a todos los afectados en el propio edificio del Ayuntamiento de Madre de Dios, incluso en los despachos de los concejales.

Después de aquellos tiempos, vendrían otros, por supuesto. Mayorías absolutas de Pacheco y su mochila se llenaba de piedras. Los cuatro entrevistados se alegrarán si se confirma que comienza a disfrutar pronto del tercer grado. Hablan con admiración, respeto y cierta tristeza. Destacan su personalidad y su personalismo. Las palabras de García Ruiz resuenan: “No era mi amigo, pero sí que lo he tratado muchos años. Yo le dije que no volviera a la política, que le traería problemas. Que si se quedaba en casa, a lo mejor hasta le ponían su nombre al Circuito. Siempre le di consejos, nunca me hizo caso”.

De izquierda a derecha. Arriba: Antonio Ortega, Carlos Ceballos. Baldomero Labrador, José Gutiérrez Murillo, Julián Gutiérrez Blasco, Pedro Pacheco, Mariano León, Rufino Arrimadas y José Antonio Carmona. Abajo: Manuel Romero, Gabriel González Ríos, José Luis Valle, Sánchez Lanzas, Manuel Cintado, Juan García Gutiérrez, Esteban Fernández Villegas. / Foto: ARCHIVO DE MARIANO LEÓN.


*LOS MIEMBROS ELECTOS DE LA PRIMERA CORPORACIÓN:

 

PSA
1- Pedro Pacheco
2- Carlos Ceballos
3- Antonio Moreno Garrido
4- Francisco Domínguez Galindo
5- Baldomero Labrados de la Rosa
6- José Luis Valle Argudo
7- María Dolores Vayreda Casanellas
8- Mariano León

UCD
1- Juan Manuel Corchado
2- Miguel Trujillo Pérez
3- Rufino Arrimadas García
4- Manuel Barca Romero
5- Juan Huertas Rodríguez
6- María Eleonora Rider Guiral
7- J. Luis García Ruiz

PCE
1- Julián Gutiérrez Blasco
2- Manuel Romero Ruiz
3- Eloy López Cerdeño
4- Juan García Gutiérrez
5- Blanca Alcántara Reviso
6- Antonio Ortega Jaén (Rivelino)

PSOE

1- Paco  Perea Torres
2- Gabriel González Ríos
3- Julio Sánchez Lanzas
4- Rafael Jiménez Arias
5- Esteban Fernández Villegas
6- José Gutiérrez Murillo

 

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