Ángel Cardiel: «No permitiríamos que el PP vuelva a gobernar en Jerez»

Hace un año dejó su acta de concejal por discrepancias en Ganemos. Ahora, Cardiel está centrado en Podemos Jerez, con las vistas puestas en una posible confluencia de cara a las municipales.

Foto: CRISTÓBAL ORTEGA

Ángel Cardiel (Jerez, 1985) atiende esta entrevista en la caseta La Morá – Podemos Jerez, que ha recibido el premio en la Feria recién finalizada como segunda mejor propuesta. “El hecho de estar en el Hontoria es una forma de generar un espacio de confianza con la gente, de tomar el pulso”. No es baladí lo que cuenta quien fue elegido concejal por Ganemos y abandonó su silla en el Ayuntamiento en 2017 por discrepancias (o tensiones) con la agrupación de electores. Ahora abandera el proyecto de Podemos Jerez. “En Podemos, quien toma responsabilidades es una herramienta. No tenemos apego a los cargos, y es como el martillo, que no puede golpear en dos sitios a la vez. Pues hablé con mis compañeras y compañeros y entendí que había que dar un nuevo impulso a Podemos, fuera del Ayuntamiento”. Para quien no lo tenga aún muy claro, Podemos accedió a Ganemos y dotó muchos nombres en su lista, pero ambas formaciones son autónomas. De hecho, paralelamente a la marcha del Ayuntamiento de Cardiel, Santiago Sánchez dejó la dirección de Podemos para centrarse en Ganemos y en su labor en el Consistorio. La problemática es histórica en los partidos de izquierdas: primacía de lo institucional o de la calle. Y Cardiel apunta: “Cuando dejé mi acta, lo que dejé fue el Ayuntamiento, no la política. Sigo en activo, en Podemos”.

-Para el último ciclo electoral, cuando en laFronteraHOY.com volvamos a entrevistar a los portavoces de los principales partidos de la ciudad el año que viene, estamos pensando en fotografiarles a cada uno con un instrumento musical, si se prestan a ello. ¿Con cuál se dejaría usted?
-Con la batería, la tengo abandonada pero quiero retomarla. También me defiendo con la guitarra.
-¿Tiene alguna lectura política?
-No lo sé, puede, pero no lo sé. Mi padre me ha dicho siempre que he hecho ruidos con las manos (percusiones) en la mesa y tal. Soy bastante ecléctico con la música, tengo que decir, y no soy clasista. Soy fan de Creedence Clearwater Revival y bailo El Anillo. Escucho electrónica y disfruto el flamenco, sin ser ningún sibarita.
-¿Cómo se lidia desde una posición política como la suya que baile con ‘El Anillo’, una canción que presenta un rol subsidiario de la mujer?
-Las contradicciones se tienen que asumir con naturalidad. Antes las ponía bajo un paraguas. A medida que he avanzado en mi pensamiento feminista, gracias a las compñaeras, he sido más crítico con artistas como Tequila o Joaquín Sabina en el sentido de que hay letras que ahora chirrían. Eso no quita que no pueda disfrutar bailando El Anillo, que tiene una gran cantidad de patrones de género. Nadie está a gusto con las contradicciones, pero la pureza está en la mezcla. Yo lucho también contra el sistema capitalista y tengo que aprender a vivir con ciertas contradicciones. Eso sí, hay que ser coherente a nivel político y en la vida diaria. Hay que combatir el machismo, y hacer mucho análisis. Un ejemplo de ello es la música y el cine del que hablamos. Desde el 8 de marzo, el feminismo tiene mayor consideración, afortundamente.

-Llevamos un rato en esta caseta y aún no he visto a nadie pagar en bolívares venezolanos ni enaltecer nada. No sé, estoy empezando a dudar de lo que dicen en la tele.
-(Ríe) Pues sí, puede ser que lo que te cuentan sea bastante falso y difamatorio. No somos ni bichos raros, ni un invento de la Sexta Noche ni un invento universitario. En la caseta lo que se come es muy bien, no verás otra cosa.
-¿Podemos ha llegado para poner todo, todo, en cuestionamiento?
-Todo se puede poner en duda, pero no venimos a romper con todo. Hay muchas cosas que cuestionar, legislación, partidos, instituciones de nuestra democracia. Cuestionar es analizar, no cargárselo todo. A veces esa idea nos ha jugado malas pasadas.
-¿Qué hay que cuestionarse en Jerez, concretamente?
-Por ejemplo, la ciudad que ha pretendido ser. Podemos empezar por el modelo turísitco, porque genera precariedad y es estacional. Hay también que cuestionarse el funcionamiento del Ayuntamiento, porque parece que tiene una venda en los ojos y no acabamos de ser conscientes del boquete en el que nos hemos metido. Busca Jerez en Google, los datos que leerás son muy jodidos. Te dicen que te va muy mal, que hay desigualdad, y eso a veces no se quiere escuchar, que duele en el orgullo jerezano. Piensa que hay hasta 6 años de vida de diferencia de esperanza de vida entre la zona Norte y la zona Sur, un dato presentado por la Coordinadora de la Zona Sur. Eso es muy alarmante.
-Y ese cuestionamiento, ¿no debería abordarse más allá de politiqueos, de la batalla de siglas?
-Como concejal comprobé cómo absorben esas paredes del Ayuntamiento, esa máquina burocrática. Parece que la política jerezana no mira para fuera, no ve la calle. Creen que todo gira en torno a la calle Consistorio. Se puede casar lo institucional con eso, pero vamos a empezar por cuestionar algunas cosas, como relativizar cierto tipo de reuniones que se celebran, ciertas cosas que se llevan a pleno, y tocar más la acera.

 

 

Foto: CRISTÓBAL ORTEGA

 

-Ganemos (la agrupación a la que perteneció), ¿ha dejado de ser un instrumento crítico?
-Yo creo que Ganemos en cierto modo se ha metido en esa dinámica institucional. Ahora parece que está intentando romper con esos vicios. Algo significativo ha sido que no tenga local propio. En Podemos vamos consiguiendo hacer la política en la calle, con nuestra sede en el barrio de Santiago. Se va generando una red, la gente entra. Nos hace preguntas…
-¿Por qué no han querido reunirse con Ganemos de cara a la confluencia?
-Nuestra asamblea decidió que empezaramos el diálogo con Izquierda Unida, por razones históricas, de implantación territorial. Con Ganemos las tendremos, pero también tenemos un clima de diálogo personal suficiente entre nosotros para hablar. Eso sí, hay que ser claros, hay muchas cosas que hablar, como con IU, que no olvidamos que quiso entrar en un gobierno con el PSOE. Eso es política pura y dura, no estrategia. Queremos hablar de proyecto, pero no crear una confluencia que sea solo sumar votos. Queremos que sea una herramienta de cambio amplia e ilusione, no gobernar a costa de todo. Si llegas al gobierno, no puedes improvisar, esas cosas son las que se tienen que acordar para confluir.
-Un poner: Junio de 2019 y tiene que elegir entre hacer alcladesa a Mamen Sánchez o permitir que lo sea Antonio Saldaña.
-Somos muy claros con nuestros pactos posy y preelectorrales, hemos sido muy transparentes: No vamos a dejar que el PP vuelva a gobernar esta ciudad, porque ha sido dañino y genera pobreza. También implica negociar condiciones con el PSOE.
-Un test rápido: Algo bueno y algo malo de cada líder de los grupos del Ayuntamiento. Empecemos por la alcaldesa (PSOE)
-¿Algo malo? Que es una política profesional, en el peor sentido. Es una persona que no renunció a su escaño en el Congreso a pesar de que se había pactado que dimitiría los meses que quedaban de legislatura. Algo bueno, pues no he tenido mucho contacto personal, pero cuando sufrió los ataques personales, las pintadas y demás, le enviamos mensajes de apoyo a nivel personal y es una persona con cierto cariño y empatía.
-Antonio Saldaña (PP).
-Es el ala más retrógrada del PP de Jerez. Y de Pelayo también te digo que a nivel personal tiene una altivez que da miedo. Saldaña, en cambio, en plano corto es una persona educada, algo que se agradece. Tenemos con ambos el mismo abismo ideológico, pero Pelayo es que te mira con desprecio.
-Ruiz Berdejo (IU).
-Es un gran comunicador, se le notan las tablas. Lo peor es que no me resulta del todo fiable en términos políticos, porque tiene un discurso de ruptura pero luego propone entrar en cogobiernos con el PSOE. Es algo que no sé si es malo pero nos separa.
-Carlos Pérez (Ciudadanos).
-Hombre, es guapo, un tío molón, como todos en Ciudadanos, que parece que los buscan por casting (ríe). Lo peor, que es un cero a la izquierda a nivel político. No ha propuesto nada, ridiculez tras ridiculez. No han labrado un discurso porque creo que no hay donde rascar en su partido. Contentar a todos y no mojarse.
-Quizás la más difícil: Santiago Sánchez (Ganemos).
-Es una muy buena persona, limpia, honesta. No hemos sido nunca amigos a nivel personal pero sí que nos llevamos muy bien, hemos compartido muchos espacios de lucha. A nivel político, me he llevado alguna decepción con él que ha sido pública, pero es buena persona. Lo peor, que quizás le falta un poco de peso comunicativo, en la voz. Tiene muchas coletillas.
-¿Se refiere también al ceceo? Es curioso que en Jerez sorprenda un poco esa expresión en un líder político, cuando en realidad es la forma de hablar de la calle.
-¡No! El ceceo me parece maravilloso.

-Se quedan encerrados Ruiz Berdejo, Santiago Sánchez y usted en un ascensor durante horas. ¿De qué hablan? ¿De la confluencia?
-Seguramente de series. Si vamos a pasar mucho tiempo, algo hablaremos de política también. Ambos son muy cultos cinematográficamente. Y les intentaría convencer de que es mala cosa aliarse con las fuerzas que nos han llevado a la ruina, como lo es el PSOE. Ojalá pudiera convencerles de eso y llevamre un consejo de alguna buena serie para ver.

-¿Va a ser usted el candidato de una hipotética lista de confluencia de las izquierdas en 2019?
-No lo sé, no me niego, estoy dispuesto pero eso no me quita el sueño. Es más importante hablar de términos políticos, y aquí no hay ni ego, ni siglas, ni colores… No nos importa, seremos totalmente generosos porque lo importante son los términos políticos. Si están claros, el candidato o candidata puede ser de IU o de Ganemos, podemos ceder en todo porque no hay interés personal. Yo soy una herramienta y no me importaría ser el candidato en la próxima legislatura.

-Empezó en el asociacionismo como miembro de scouts, donde tuviste puestos de responsabilidades. ¿Fue eso un anticipo de lo que seróas en Podemos?
-Sí, solo tengo buenas palabras para los scouts. Pertenecí al movimiento de la delegación diocesana (la dependiente del Obispado). Me encargaba de lo que se llama ‘opción país’, que es la que trata de realizar una apertura del escultismo, que implica que podemos cambiar la sociedad en la que vivimos. Además, vengo de una familia muy combativa políticamente. Mi madre es la que más nos ha aportado un valor religioso en casa, ella como participantes en la iglesia de base del lado de los desfavorecidos.
-¿Es usted religioso?
-Soy ateo, pero profundamente respetuoso. En casa todos los que hemos hecho la comunión la hemos hecho ya de mayores, como una decisión personal. En mi caso tenía más de 20 años. Pero a día de hoy no soy religioso, no.
-¿Y qué me dice de la Semana Santa?
-Por supuestísimo que respetuoso con la Semana Santa. Hablamos de emociones, y estoy en contra de esa superioridad moral de cierta izquierda que no entiende que alguien se emocione y viva así su fe, o yendo al Rocío. En Andalucía, además, el factor cultural religioso nos condiciona. Es nuestro cante, nuestro vocabulario, nuestra cocina. Sería torpísimo pensar que en Podemos estamos en contra de ello.

-Le doy tres nombres para que se decante por uno: Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Miguel Urbán.
-Representan las tres corrientes de podemos, y voy a hacer un inciso de que el hecho de seamos dos hombres hablando de otros tres hombres que lideran esos movimientos demuestra lo mucho que queda por hacer en cuestión de igualdad. Dicho eso, Podemos no se entiende sin esas tres corrientes. Son necesarias y complementarias. En algunas posturas estoy más de acuerdo que en otras, pero creo que la de Miguel Urbán, sin que yo pertenezca a Anticapitalistas, es la que mejor representa el modelo que Podemos Jerez ha estimado. Creo que repprenstan la coherencia de alternativa al régimen. La presencia de Iglesias es necesaria, y también el concepto de transversalidad de Errejón. Las tres corrientes son complementarias con sus aciertos y errores.

-Para terminar, le pongo sobre la mesa la imputación del coordinador provincial de Podemos Cádiz, el jerezano José Ignacio García, por participar en protestas en Sanlúcar por la vivienda digna.
-Es él y varios activistas más. Puedo decir, como en otros casos como el desahucio de Caulina, que este tipo de imputaciones me generar orgullo. Es bastante triste que sea un gobierno socialista el que denuncie, cuando fue una protesta pacífica, sin interrumpir la actividad de la biblioteca munucipal, como dicen las propias trabajadoras. Serán absueltos con toda seguridad. Les acompañaría, y no me importaría estar yo imputado por un caso como éste.

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