‘Jerez CaPPital’: Acierto electoral, pero un obvio populismo hostil a Cádiz

Uno no sólo es dueño de lo que dice, sino también de la que sabe que va a ser la interpretación que genera lo que dice. El contexto de rivalidad con Cádiz inflama las pasiones de una ciudadanía jerezana entristecida, y eso es un arma de doble filo.

Por Pablo Fdez. Quintanilla

Captura de la publicación de Saldaña en redes que ha levantado polémica.

La campaña de Antonio Saldaña de Jerez CaPPital lleva en amrcha varios meses, pero no ha sido hasta una publicación en redes del candidato popular en la que presumía de pulseras y chapas cuando el alcalde de Cádiz, José María González, y partidos como Ciudadanos, han criticado su propuesta.

Dijo Saldaña en su entrevista para laFronteraHOY.com que Jerez debe ser capital del empleo, que ya lo es del motociclismo, por ejemplo, y que lo que pide es trato de capital de provincia, no que Jerez sea la capital de la provincia.

Sin embargo, a nivel comunicativo, parece difícil obviar que uno no es sólo dueño de lo que dice, sino también de la que sabe será la interpretación de lo que dice. Si a tu amigo le dices: “eres un mamón” justo después de pedirle que te devuelva 20 euros, no será lo mismo si será después de que éste te diga de broma lo feo que vas vestido a la Feria. El mensaje se inserta en un contexto. En el caso de Jerez CaPPital, se pronuncia en un contexto histórico de tensión más o menos sostenida entre las dos ciudades más importantes de la provincia, Jerez y Cádiz, con respeto siempre a otra potencia como Algeciras.

El jerezano que lee Jerez CaPPital no es ajeno a ese contexto. Lo sorprendente es que sorprenda una reacción en Cádiz. Es de esperar que se interprete de esa forma y el PP tiene dos opciones: o sigue matizando su mensaje día tras día o retira esa campaña. Estamos quizás en el momento más dulce de relación entre Cádiz y Jerez en mucho tiempo, a cuenta quizás de que en el fútbol apenas existe roce por las diferencias deportivas entre los principales clubes de las dos ciudades. Por tanto, ¿para qué inflar esa tensión?

En el PP hay personas muy inteligentes que es imposible que desconocieran cuál sería la reacción, opino. No podemos pasar por alto que el mensaje de su precampaña -iniciada tras el anuncio de que Saldaña sería candidato, que no para de presenciar actos y de protagonizar la agenda informativa cada día- se fija en sacar pecho de ciudad. El mensaje va dirigido a esa ciudadanía local que se siente triste, desilusionada, que ve que ni el paro ni la deuda se van, que ven cómo sus servicios públicos son peores que los de años atrás. El PP está tratando de tomar el relevo de una de las mejores fórmulas electorales de la ciudad, la del orgullo jerezano que tan bien sabía aprovechar Pedro Pacheco.

Mamen Sánchez es, quizás, la única persona que desde su bastón de mando no ha inflamado esas tensiones entre Jerez y Cádiz. Incluso hubo algún conato entre Pelayo y Teófila Martínez cuando ambas eran alcaldesas y se lanzaron que si el aeropuerto debería ser el de Jerez-Cádiz y que si entonces el puerto de Cádiz debía ser… Poca cosa, pero Sánchez ha quedado fuera y eso es de difícil discusión.

Dice Carlos Pérez, de Ciudadanos, que Mamen Sánchez pasará por ser la alcaldesa que no hizo nada, que no ha tomado grandes decisiones. Acaso, su mayor inversión pública y mediática puede ser la recuperación de la plaza Belén con un Museo del Flamenco que a día de hoy la Junta no ha comprometido más allá de una rimbombante presentación, por lo que quizás el entorno se quede en plazoleta y cimientos.

La ciudadanía de Jerez busca una ilusión. Saldaña se lo quiere dar, aunque sepa que escuece fuera y que en Cádiz incluso puede dañar su marca, con un candidato de perfil bajo y que será flanqueado en las elecciones por dos líderes jerezanos como son Agustín Muñoz, subdelegado del Gobierno, y Antonio Sanz, delegado del Gobierno.

A día de hoy, lo sensato parece promover un impulso de regeneración, y sobre servicios públicos, hablar de autobuses nuevos, de que mejorará la limpieza, de que se va a crear empleo. Lo de Jerez CaPPital es una pulsión en el irracional y visceral del jerezanismo. Es un guiñito, en el que yo no he dicho que Jerez deba ser la capital y que ‘Cai é un pueblo de Jeré’ pero mira cómo te guiño el ojito. A dos bandas. Un arma de doble filo para el PP si le resta Cádiz, en la que, sin que nadie se sienta herido en su orgullo, es la única capital que tiene esta provincia.

Muchos leerán Jerez CaPPital, muchos que verán la marquesina en la parada del bus y que no han leído un periódico local en cuatro años, y con ese lema en mente podrían ir a votar. Es el contexto de Jerez, el de generar una nueva ilusión, el de reunir en dos palabras que quieres que las cosas mejoren. A nivel electoral local, una camapaña muy inteligente. Pero, a fin de cuentas, electoralismo porque se dirige no sólo a quien necesita esa ilusión, sino también a un irracional iluso de sacar pecho ante una Cádiz adversaria.

Por todo ello, Jerez CaPPital es, en mi humilde y respetuosa opinión, una lema inteligente, hostil y populista. Todo a la vez.

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